Miniacertijo en MySQL.

Esta mañana he estado un rato alucinando con unos resultados que me estaba dando el servidor de MySQL ante unas instrucciones de lo más simples cuyos resultados esperados eran a priori evidentes. Es probable que estuviera bajo los influjos de demasiado café, quién sabe, pero el caso es que durante unos buenos minutos no podía dar crédito a lo que estaba viendo. He aquí la secuencia de consultas llevadas a cabo:

mysql> select count(*) from t;
+----------+
| count(*) |
+----------+
|       73 |
+----------+
1 row in set (0.00 sec)

mysql> update t set f = null;
Query OK, 73 rows affected (0.00 sec)
Rows matched: 73  Changed: 73  Warnings: 0

mysql> select count(*) from t where not isnull(f);
+----------+
| count(*) |
+----------+
|        4 |
+----------+
1 row in set (0.00 sec)

Ahí al final, por supuesto, esperaba recibir un 0. Pero no…

He llegado a pensar que MySQL se había vuelto loco, que el servidor había cascado… qué se yo, tonterías. Al final he descubierto qué estaba pasando. ¿Alguien se anima a especular? De hecho con el nivelillo de algunos de los que a veces comentáis, estoy seguro que mientras leíais este post ya se os ha ocurrido qué estaba pasando, así que más que la solución, os propongo que comentéis cuánto rato os ha llevado dar con ella.

Resolución.

Pues el ganador por aproximación ha sido Pedro Cambra que ha comentado “que la tabla tenga algún tipo de clave foránea, un trigger o mucha actividad y según hayas hecho el update se hayan modificado datos”. Efectivamente, en su día creé dos triggers sobre la tabla en cuestión, uno sobre inserciones (irrelevante en este caso) y otro para actualizaciones. Los dos hacían lo mismo: si al insertar o modificar un registro el campo g tenía un valor concreto ‘x’, el campo f tomaría otro valor concreto ‘y’ independientemente del que el usuario hubiera introducido. Esto estaba haciendo ahora que para 4 registros concretos (los que cumplián la condición para el campo g) el trigger impidiera que f tomara valor NULL para pasar a tomar el valor que en el trigger estaba previsto que tomara. Pero claro, había olvidado que esta tabla tenía estos triggers y de ahí vinieron esos minutos de incredulidad…

Muy mal Simyo. Muy mal. Así no se hace.

Hace algunos meses comenté que estaba muy cansado de las operadoras móviles tradicionales (en concreto hablé de Orange y de Movistar) y dije que me iba a Simyo. Y lo hice. Mi línea personal y profesional actualmente está contratada en Simyo y además tengo con ellos dos números más de prepago que tengo cedidos a mis padres.

Hace unos meses recargando uno de los números de prepago me apareció un error de servidor a medio proceso de recarga, así que repetí la operación y después vi en el extracto bancario que me habían cargado dos veces la operación. No era grave porque en la SIM también habían cargado dos veces el importe, pero les envié un email a soporte@simyo.es comentándoles el caso y solicitándoles la anulación de una de las recargas. Jamás llegaron a contestarme. Decidí olvidarme del tema, simplemente tendría saldo para más tiempo, OK.

Esta semana pasada estuve en Hungría. El teléfono me cogió cobertura bien pero no me dejaba enviar SMS. Probé con los cuatro números distintos de centros de servicio que el móvil tiene almacenados. Prové a añadirles el 0034 y el +34 a los números del centro de servicio y a los del destinatario del SMS. Prové a reenviarlos mil veces (lo dejé toda una noche en modo reenvío automático). Nada. Imposible mandar SMS en toda la semana. Mi compañera -con Vodafone- no tenía ningún problema.

Así las cosas, el martes 16 de junio a las 10.00h les mandé el siguiente correo electrónico a la dirección soporte@simyo.es:

Buenos días.

Estoy unos días en Hungría por temas de trabajo -en Batonyterenye-. Mi móvil de contrato Simyo (695xxxzzz) me toma cobertura sin problemas con “H pannon 3G” (eso pone en el teléfono). Pero no puedo mandar ningún SMS porque me fallan los envíos tantas veces como lo intente. He probado también a utilizar otra compañía (cambiado manualmente el operador) pero con el mismo resultado.

¿Necesito alguna configuración o número de centro de servicio o algo especial para poder mandar SMS desde Hungría a España con mi número Simyo?

Gracias por la atención.

A día de hoy siguen sin contestarme siquiera el correo. Ni que decir tiene que no me solucionaron el problema en toda la semana, pero creedme, lo que me molesta más es esa desatención, ese pasotismo con el cliente.

Pero el tema no termina aquí. Simyo son -o pretenden ser- una empresa guay de las que tienen un blog en el que van contando cosas de la empresa y sus productos. Estoy suscrito a él desde hace tiempo, así que pensé que si les escribía en el blog tendría más posibilidades de que alguien terminara leyendo mi correo y me solucionaran el problema o al menos me dijeran algo. Craso error.

En el post simyo, mejor OMV para internet móvil les dejé un comentario el día siguiente de enviarles el correo, concretamente el miércoles 17 de junio, tal como aparece en la imagen siguiente:

Pues bien, en dicho post todavía hoy cinco días después no está publicado mi comentario (sigue pendiente de aprobación) cuando en cambio sí han recibido el aprobado siete comentarios posteriores al mío. ¿Qué pasa? ¿Sólo tienen el blog para que les digan lo buenos y enrollados que son pero cuándo alguien se queja ya no les gusta que aparezca en su espacio?

Sigo esperando respuesta y disculpas de Simyo, la verdad. Pero por lo pronto he dejado de ser un minicomercial suyo (les estaba recomendando a todo aquel con el que surgía el tema de la compañía de móvil en la conversación, pero ya no lo estoy haciendo ni lo haré, visto lo visto) y se están situando peligrosamente en la barrera del “a la próxima, me cambio”.

E insisto, lo más desesperante de todo es que en su página web te pongan una dirección de correo electrónico y que después ni tan siquiera lleguen a contestarte. La sensación de escribir a una dirección y que jamás te contesten ni tan siquiera con un mal acuse de recibo es de lo peorcito que puedes causarle a un cliente.

Muy mal Simyo. Muy mal.

Dándole al teclado (literalmente)

Sabía yo que algún día me servirían de algo aquellas clases de mecanografía tomadas allá por el noventa y pocos. Hace un rato leí en un blog sobre productividad lo importante que es tener una buena velocidad de escritura con un teclado, y proponían realizar el test de esta página. Os animo a hacerlo: seleccionad un minuto de tiempo, el texto que queráis y la opción PPM (palabras por minuto).

¿Alguien me gana? ;-)

Bromas y retos al margen, realmente creo que es una ventaja importante escribir muy rápido con un teclado de ordenador. Cuando a veces quiero expresar en papel ideas que van rondándome por la cabeza, hacerlo a mano me genera ansiedad porque escribo muchísimo más lento de lo que pienso y temo que se vayan quedando cosas por el camino. En cambio con un teclado consigo acelerar mucho el proceso de toma de notas y sufro menos porque se queden cosas en el tintero… o buffer.

Eso sí, aún me duele al recordar cuando el meñique se me escurría entre dos teclas con aquellas viejas máquinas de escribir…

La patética ayuda técnica online del Canal Plus.

A cuadros. Me acabo de quedar a cuadros ante el lamentable servicio de atención al cliente del Canal Plus. En la página web anuncian que incluso si no eres cliente de Canal+ puedes ver el partido de la Champions a través de internet pagando 6 euros. Como en RojaDirecta, pero sin cortes, con la locución de Canal+ y con buena calidad de imagen. Me parece una oferta razonable, así que hoy me he dispuesto a comprar el Manchester-Arsenal que se está jugando mientras escribo esto. Pero cuando he entrado en http://champions.plus.es

…y le he dado a la opción Ver partido me ha saltado a la siguiente pantalla:

Por un momento he pensado que en PRISA habían dejado de considerar que Catalunya sea parte de España, pero como quiera que me ha parecido raro he solicitado ayuda online. Me ha atendido un chico que me ha comentado que mi proveedor de internet (Jazztel en este caso) me habría dado una IP de fuera de España y que reiniciara la conexión para obtener una IP distinta.

Como lo que me comentaba tenía cierta lógica lo he hecho y lo he intentado de nuevo con el mismo éxito (ninguno). Así que antes de solicitar de nuevo ayuda online he querido verificar cuál era mi IP pública (no tengo IP fija) y dónde estaba localizada. Para lo primero me he ayudado del primer resultado que me ha dado Google para ‘conocer ip’ y para lo segundo del primer resultado para ‘ip location’.

Bien, así que tengo una IP de Madrid. Bueno, está bien. Tengo que poder ver el partido sin problemas porque al fin y al cabo no hay nada más español que Madrid, ¿no? (bueno, sin contar a Salva Ballesta).

He vuelto pues a solicitar ayuda técnica online y en esta ocasión me ha contestado una chica. Susana algo-más, creo recordar. Y he tenido una conversación con ella como la que sigue (los corchetes son solo pensamientos, no los he escrito realmente en la ventanita del chat):

- Gracias por contactar con nuestro servicio de soporte técnico, ¿en qué puedo ayudarle?
- Estoy intentando comprar el partido del Manchester-Arsenal pero el sistema dice que sólo puedo si estoy en España. Tu compañero me dijo que probara a reiniciar mi conexión a internet para recibir una IP de aquí, pero no funciona.
- ¿Reside usted en España?
- En Barcelona, y mi IP actual es de Madrid.
- Entonces sí que puede comprar el partido. Debe acceder a la página principal, seleccionar Ver partido y a continuación tendrá que introducir si es usted cliente de Canal+ o no para seguir el proceso de compra.
[Genial, me ha tocado la chica despierta...]
- No, no debo haberme explicado bien. Cuando entro a Ver partido me devuelve el mensaje “El partido sólo está disponible en España”.
- Entonces tiene problemas con su servidor de internet.
[No, perdona, con quien tengo problemas es con vosotros, que al parecer sois pelín incompetentes...]
- Pero es que mi IP ahora mismo es de Madrid. De la república independiente de Madrid si tú quieres, pero vamos, España.
- Deberá contactar con su proveedor de informática. ¿Desea realizar alguna consulta más?

Y aquí estaba yo escribiendo algo que ya ni recuerdo y no me ha dado tiempo a mandarlo porque ipsofacto ha seguido ella…

- Doy la incidencia por cerrada. Buenas tardes.

Y me ha cerrado la ventanita en la que estábamos hablando de tal modo que ni siquiera he podido recuperar la conversación literal (pero he corrido a transcribirla antes de olvidarla para que fuera lo más fiel posible a la realidad).

Total, que a Canal Plus no le interesa lo más mínimo vender el partido por internet. Tienen el servicio porque probablemente la UEFA les obliga, pero no tienen ningún interés en ello. Y además son bastante maleducados en su servicio de atención al cliente online. Además de incompetentes, claro. A un cliente no le cortas la comunicación unilateralmente sin esperar a que te diga si quiere consultar algo más. De paso tampoco te inventas motivos por los cuales no puede acceder al servicio. Por un cliente -potencial, en este caso- te preocupas, no le trasladas el problema a él -especialmente si realmente no es suyo-.

Muy mal, señores de Canal+, muy mal.

Cosas que ocurren en (gracias a) internet.

A principios de año comencé un nuevo pequeño proyecto fotográfico a modo de página web en la que pretendía ir publicando una foto diaria a lo largo de todo el año 2009. Este proyecto está todavía alojado en la dirección 365photosayear.com. Pues bien, tras casi cuatro años de funcionamiento perfecto, mi cámara Sony DSC-T3 decidió dejar de funcionar de repente, de la noche a la mañana, sin previo aviso… apenas allá por mediados de enero. Intenté alargar la vida del proyecto pese a verme de repente sin cámara -y por tanto medios- para seguir adelante con él tirando de fotos de archivo mientras me decidía por un nuevo modelo de cámara. Pero si ante una compra cualquiera ya me gusta analizar bien las opciones, esta vez que estaba planteándome pasar de cámara compacta a cámara réflex el período de decisión se alargó incluso más, así que al final el proyecto fotográfico murió por inanición.

La Sony DSC-T3, a todo esto, presentaba un problema extraño que hacía que las fotos se vieran tanto en la pantalla LCD como después al pasarlas al ordenador con unas tonalidades azules y lilas y una distorsión brutales. Por ejemplo esta imagen a un texto cualquiera tomado en modo macro:

Y esta es la mejor imagen que pude obtener, el resto salían bastante peor, pero ésta la conseguí optimizando al máximo la luz, enfocando desde cerca -parecía distorsionar menos-, etc…

Di la cámara por muerta. Teniendo ya cuatro años y no estando en garantía ni se me pasó por la cabeza hacerla reparar, especialmente cuando ya llevaba un tiempo pensando en cambiarla y barruntando lo de pasarme al mundo réflex para comenzar a aprender técnicas de fotografía en serio. Así que la Sony DSC-T3 se fue al cajón y ahí se quedó mientras llegaba a casa la nueva Nikon D60. Y en principio aquí terminaba la historia.

Pero en internet ocurren casualidades interesantes. Luis Pérez mantiene un blog fantástico de fotografía y otras cosillas (aunque el tag Fotografía es para mí el más interesante de todos -absolutamente recomendable-) y el 17 de marzo, apenas un par de meses después de que mi cámara “muriera” escribió esta entrada en la que explicaba que su Canon A75 había pasado a mejor vida y ponía una imagen de cómo le salían las fotos. Se lamentaba por ello y, como yo, daba la cámara por “muerta” y cerraba la cuestión. A mí me pareció de lo más curioso que en apenas un par de meses a ambos nos hubiera ocurrido lo mismo con cámaras de marcas y modelos distintos, pero ahí quedó el tema. Como no comenté nada en dicho post tampocó llegué a leer los comentarios que en él se escribieron.

Y resulta que gracias a aquellos comentarios, Luis descubrió que el problema que tenía con su cámara podía ser un problema que ocurre en algunas cámaras de la marca Canon con el sensor cuando éste está sometido a determinadas situaciones de humedad y temperatura (nada drástico, que ni Luis ni yo pretendíamos hacer fotos acuáticas con nuestras cámaras compactas). Y se puso en contacto con Canon y le confirmaron que sí, que ese problema podía ser un problema con el sensor que Canon cubría en garantía de por vida al considerarse error del fabricante. Mandó la cámara a arreglar y al poco tiempo se la devolvieron funcionando de nuevo.

Afortunadamente Luis tuvo la bondad de publicar otra entrada con la inesperada resolución del caso y gracias a ello me enteré yo de que Canon tenía documentado y admitido ese error y que lo reparaba. Como los síntomas eran los mismos que en mi Sony DSC-T3 me puse a buscar por el sitio web de Sony a ver si sonaba la flauta y resultaba que en el caso de Sony ocurría lo mismo, pero no encontré nada. No obstante me dio por mandar un mail un tanto surrealista al servicio de atención al cliente de Sony:

Buenas tardes.

Hace unas semanas de repente y sin previo aviso mi cámara Sony DSC-T3 dejó de funcionar. Investigando el tema, he descubierto que los síntomas son los mismos que describen en este error reconocido por parte de Canon:

http://www.canon.es/Support/System/Search.aspx?TcmUri=tcm:86-522149&Search=A75&SearchType=3

Me gustaría saber si en el caso de Sony también existe un reconocimiento de este error y si ello implica la reparación gratuita de mi cámara.

Un saludo.

Básicamente les decía que mi cámara Sony tenía un error parecido al de algunas cámaras Canon y que, oye, Canon lo arreglaba. Me podrían haber contestado tranquilamente que por si no lo sabía Canon y Sony no eran la misma marca o algo por el estilo. Pero no. Para mi sorpresa resultó que sí, que Sony también tenía detectado ese error con el sensor en algunos modelos de cámaras Sony que se vendieron hace años, y me instaron a contactar con algún SAT de Sony para mover el tema.

¿El resultado? Apenas 13 días después del post de Luis explicando que había solucionado el problema de su Canon A75 gracias a los comentarios de su blog, yo tengo mi Sony DSC-T3 también reparada. Ninguno de los dos ha pagado ni un solo euro. Y todo gracias a los comentarios en un post de un blog…

He aquí la misma imagen de antes, ahora con la cámara ya reparada y funcionando perfectamente:

¡Gracias Luis! ;-)

Congelando el tiempo en Windows Vista.

Es muy curioso este bug que ya he detectado en varias ocasiones en Windows Vista. Fanboys varios, absteneros de hacer el comentario jocoso -y cierto, lo admito- de que Windows Vista en sí mismo se puede considerar un macrobug. El caso está en que algo tan sencillo como el reloj hay ocasiones en que el que se muestra en la barra de tareas -y que el común de los mortales da por bueno- se congela. Deja de avanzar. Y entonces ocurre que lo miras y piensas “ah bien, todavía quedan unos minutos para la una, me da tiempo de hacer esto”. Y al cabo de un rato lo vuelves a mirar y piensas más o menos lo mismo, porque salvo que estés haciendo una cuenta atrás de los minutos que quedan para la una, cuando miras el reloj te limitas a sacar una información rápida, no te pones a pensar si tiene lógica que sea esta hora si antes era tal otra. En mi caso hasta que no veo la misma hora tres o cuatro veces no me comienza a resultar familiar. Y claro, cuando eso ocurre hago doble click para ver el reloj ampliado y entonces veo que es bastante más tarde de lo que dice el Vista. En la imagen se aprecia clarísimamente -no está trucada ni montada, os lo aseguro- como el reloj de la barra de tareas se ha echado una siestecita.

Por cierto, una vez abierto este reloj ampliado, suele bastar con cerrarlo (o repetir varias veces esta operación, al fin y al cabo es Windows) para que el reloj de la esquina inferior derecha se refresque y recupere su buen funcionamiento.

AEAT o la inoperancia de la Agencia Tributaria.

Desesperante. Lo de la Agencia Tributaria es desesperante. Como autónomo a menudo tengo que presentar declaraciones, así que por fin me he decidido a solicitar un certificado digital. Por tanto tendré que pasar por alguna delegación a hacer aquello de la verificación de identidad y demás. Y me ha dado por pensar que sería buena idea llamar para pedir cita previa en la delegación a la que me va mejor acudir (en este caso la de Terrassa porque mañana tengo una reunión con un posible cliente ahí y aprovecharía el viaje). Más que nada porque falta que no tengas cita previa y vayas directamente para que te exijan que la tuvieras (me ha ocurrido ya anteriormente).

He buscado en la página web de la Agencia tributaria y no he encontrado ninguna aplicación online para pedir cita previa (lástima, habría sido un buen punto) ni ningún teléfono específico para ello, así que me ha dado por llamar al de Información Tributaria (901 33 55 33). Ojo que para encontrar este teléfono tampoco ha sido sencillo… parece que en la Agencia Tributaria tienen cero ganas de que el contribuyente pueda contactar con ellos, porque el apartado de Direcciones y teléfonos aparece al final del todo de la página (última opción) en letra pequeñita. Vamos, que paguen ustedes pero no nos molesten, por favor.

Total, que llamo al 901 33 55 33 y me sale el típico menú automático donde ninguna opción es la que yo quiero (todas son para temas mucho más específicos). Me espero a ver si sale una operadora pero no, simplemente se corta la llamada.

Genial. A todo esto el número ni siquiera es gratuíto (paguen ustedes pero no nos molesten, por favor… y si consiguen molestarnos al menos paguen también por ello).

Llamo de nuevo y marco cualquier opción. Después ya le comentaré a quien me coja el teléfono que en realidad solo quiero pedir una cita pero que claro, el menú, la centralita, los nervios, esas cosas… Empieza a sonar timbre de llamada. Uno, dos, tres… muchos. Y se cuelga. No puede ser, se cuelga. No vuelvo al menú ni me ponen musiquita, no, simplemente me cuelgan.

Insisto una tercera vez con idéntico resultado. Nivel de indignación aumentando.

Decido cambiar de táctica (me siento estúpido llamando de nuevo a un número en el que me cuelgan una vez tras otra). Vuelvo a la página web al apartado de Direcciones y teléfonos (ese semioculto, sí) y esta vez lo intento con el número del Centro de Atención Telefónica (901 200 345). Me sale un menú, cómo no. Distinto al del primer número, pero también con las opciones acotadas sin que la última sea “para otros temas marque X” o “para otros temas espere a ser atendido por un operador, por favor”. Nada, o tu opción está entre las expuestas o improvisa qué haces. Improviso marcar cualquier opción. Y ellos improvisan colgarme la llamada directamente. No me lo creo. No puede ser.

Insisto una segunda vez. Idéntico resultado. Insisto una tercera. Ídem.

Cambio de nuevo de táctica: llamaré directamente a la delegación de Terrassa. ¿Adivináis? Me sale un menú telefónico con muchas opciones, ninguna de las cuáles es genérica o la opción de permanecer a la espera. Así que de nuevo marco la opción que me parece más relacionada con certificados digitales, pese a que ninguna lo es. Salto a un segundo menú en el que marco 1 para ser atendido en catalán o 2 para serlo en castellano. ¡Genial, por fin me atenderá alguien! Pulso 1. Suenan unos cuantos tonos de llamada, me descuelgan (emoción en aumento)… ¡y me cuelgan! (indignación por las nubes).

Está bien. El funcionario que habla catalán estará ocupado, me da igual, a estas alturas me conformo con atención en francés, inglés o latín clásico. Vuelvo a llamarles. Paso el primer menú. Llego al segundo menú. Marco 2. Suena tono de llamada (expectación)… sigue sonando tono de llamada (mal presagio). Se cuelga directamente (indignación a nivel máximo, ganas de matar).

Lo he intentado en Información Tributaria, en Centro de Atención Telefónica y en la propia delegación de Terrassa. ¿Cómo demonios consigo hablar con alguien de la Agencia Tributaria? No, en serio, ¿cómo?

En la página web también hay un teléfono de Servicio automático (901 12 12 24), pero si el servicio automático de los números que no son del servicio automático ya están robotizados hasta la estupidez, qué no ocurrirá con el servicio automático del propio Servicio automático… Pero en fin, lo intento, que no sea dicho.

Primer menú… pulso 1 para castellano para aumentar las opciones de ser atendido, ni que sea por aquello de que cualquier operador sabe castellano y no todos sabrán catalán o euskera.

Segundo menú… persona física o jurídica. Pulso 1 para persona física, aunque a estas alturas ya me siento un hombre-máquina y tal vez debería pulsar 7 o 23, pero pulso 1.

Tercer menú… documento nacional de identidad o documento de extranjería. Pulso 1, tengo de eso.

Cuarto menú… introduzco el DNI dígito a dígito y rezando porque ninguna tecla se pulse dos veces (siempre ocurre en momentos críticos).

Quinto menú… confirmar el DNI. Pero me lo recitan en millones cuando yo siempre lo digo dígito a dígito, así que asumo que lo que habrá dicho será mi DNI y pulso 1 para confirmar que es correcto.

Sexto menú… el menú glorioso por fin. Cuatro o cinco opciones con las posibilidades que la Agencia Tributaria considera que puedo tener para molestarles por teléfono (¡qué osado!). Ninguna de ellas, ni que decir tiene, la opción de pedir una simple cita en una delegación o hablar con alguna otra persona física. Así que pulso el 1 por costumbre (se correspondía con no sé qué historias de mis datos fiscales para la declaración de la renta).

Me dice que me espere un momentito (de nuevo emoción creciendo -soy de fácil emocionar-). Y acto seguido me dice que lamentablemente esa opción del menú no está disponible para mí porque en su base de datos consta que ejerzo actividades profesionales (cierto, y a estas alturas planeo añadir las de sicario también). Y… sí… me cuelgan la llamada. Nada de volver al menú, nada de permitir una segunda opción. Nada. Llamada colgada.

Resumen: nueve llamadas a cuatro números distintos todos ellos de la Agencia Tributaria. No he conseguido hablar con nadie. No he conseguido solicitar una cita previa para una operación tan sencilla como verificar los datos para obtener un certificado digital. Pero lo que es peor… me quedo con la sensación que no haber conseguido contactar con ellos es justamente lo que pretenden: la opción de Direcciones y teléfonos como la última en la página web (precedida de una denominada Contacte (Exclusivamente cuestiones informáticas), no vaya a tener alguien la tentación de contactar con ellos para cuestiones no informáticas como por ejemplo, qué sé yo, algo relacionado con temas tributarios), la imposibilidad de hablar con nadie humano en los teléfonos, las opciones cerradas y sin posibilidad de vuelta atrás en los menús, las llamadas colgándose una vez tras otra…

En serio, muy indignante. Mañana acudiré directamente a la delegación por el tema del certificado y algún funcionario me dirá que no me puede atender sin cita previa que tendría que haber pedido por teléfono. Y entonces…

Terrassa, 22 de abril de 2009.

Contribuyente enajenado destroza delegación de Hacienda entre carcajadas histéricas.

Los hechos ocurrieron durante la mañana de ayer en la delegación de la Agencia Tributaria en la localidad barcelonesa de Terrassa alrededor de las once de la mañana. El sujeto, de 30 años y que responde a las siglas de AMG, arremetió repentinamente contra todo lo que se movía -y lo que no- en las oficinas de la delegación entre risas nerviosas y gritos de “¡¡¡para ser atendido en catalán pulse la opción uno, muajahahaja!!!”. Cuando los agentes del cuerpo policial pudieron reducirle, los daños en la estructura de la delegación eran ya considerables. Se desconoce qué pudo ocurrirle a dicho contribuyente para llevarle a actuar con tamañana violencia.

Portabilidad desde Orange o cómo enfocar el problema al revés.

Tal como ya comenté en el último post, he decidido cambiar de operadora de telefonía móvil y voy a pasarme desde Orange hacia Simyo. Pues bien, acabo de recibir un SMS de Orange en el que me dicen textualmente…

“Orange: Le informamos que hemos recibido su solicitud de portabilidad, si todavia no ha llamado al 2670, llame urgentemente para confirmar tramitacion de su sol”

Sí, aparece cortado, no ha sido cosa mía. Yo juraría que si estás a punto de perder un cliente eres tú quien debe llamarlo para intentar persuadirle de que no lo haga o, al menos, intentar recibir un cierto feedback de despedida que te ayude a mejorar tu relación con los clientes que todavía conservas. Pero no, parece ser que es al revés. Le envías un triste SMS mal escrito exigiéndole (no hay ni un simple por favor) que se ponga en contacto contigo. Pues nada, a seguir así…

Movistar = spam.

Se acabó. Estoy hasta las narices de Movistar y su insoportable 1485 llamando una vez tras otra. Mi teléfono es de Orange, pero llevo ya un tiempo deseando cambiar de compañía, así que teóricamente Movistar podría haber llegado a mí a poco que hubiera hecho las cosas medianamente bien. Pero esto no es hacer las cosas bien:

Esto es spam. Puro y duro spam. ¿Cómo era aquello de Google bombing…? Ah sí, ponías como texto del enlace la página en cuestión y… bueno, pues eso, que lo de Movistar es puro y duro spam. Mi lista de llamadas recibidas y perdidas está saturada de los señores de Movistar haciendo spam, y sé que no soy el único… cualquier búsqueda por la red arroja mil casos iguales.

Así que me pregunto…

a) ¿Cómo es posible que les importe un comino que la gente les considere spam? ¿Cómo pueden valorar tan poco su propia reputación? La respuesta es fácil: saben que el resto de compañías hacen lo mismo y nos caen igual de mal, así que ya no importa generar mala imagen de marca, saben que ya no puede ser peor. Sólo tienen a ganar porque ya no les queda nada que perder.

b) ¿Cómo es posible que esto esté permitido? Si desde una cuenta de correo electrónico me dedico a hacer spam seguramente terminaré pagando las consecuencias judiciales… ¿por qué se permite esto con las operadoras telefónicas? Es increíble…

Total, que me voy de Orange pero ni de casualidad me meto en Movistar. Por tontos. Por pesados. Por spammers. Me voy a Simyo. Compré un número de prepago con ellos hace ya unos cuantos meses para probar cómo funcionaban. Y van genial. Más baratos. Todo terriblemente fácil desde la web (y no como la de Orange en que todos los trimestres tengo que pelearme para encontrar las cosas cuando busco facturas para preparar liquidaciones de impuestos). Todo transparente. Sin ningún tipo de permanencia. Sin consumos mínimos. Sin condiciones absurdas tipo “las llamadas a tus favoritos no computan para el consumo mínimo”. Sin estupideces. El día que cambien y me decepcionen me iré a otro sitio, pero de momento la gente de Simyo me han ganado como cliente.

Ah, y no hacen spam.

Un 10 para el servicio postventa de DELL.

Hace 3 días escribí un post en el que expliqué que en mi portátil DELL Inspiron 1525 de 10 meses de antigüedad el adaptador de corriente estaba dando problemas. Hacía apenas unos minutos que les había abierto en su portal la correspondiente incidencia y tenía dudas acerca de lo fácil o difícil que me iba a ser que me resolvieran el problema. No es que hasta el momento hubiera tenido experiencia negativa alguna con DELL, ya que este es mi primer equipo de esta marca, es simplemente que estamos ya todos escarmentados del pésimo servicio de atención al cliente y postventa que suelen dar las grandes marcas, para las cuáles cuando vas como posible cliente todo suelen ser amabilidades pero cuando eres un cliente con un problema (a menudo ocasionado por la propia marca) sueles ser un bulto a esquivar.

Pues bien, en dicho post he ido actualizando la información a medida que DELL se ha ido poniendo en contacto conmigo y tal como ya he reflejado allí pero quiero que quede constancia también en este nuevo post…

“Actualizado el 04/03/09 a las 10:32. Incidencia resuelta. Cuando he llegado a la oficina me estaba esperando un paquete de mensajería con un cargador nuevecito dentro. Lo estoy utilizando ya y funciona perfectamente. DELL ha tardado sólo 3 días naturales (2 laborables) en resolverme el problema, así que no puedo darles otra nota que no sea un rotundo excelente por su servicio postventa. Ni que decir tiene que acaba de pasar a mi lista blanca en la posición número 1 para cuando estudie la compra de un nuevo portátil, cosa que será en apenas unos meses.”

Un gran bravo por DELL. Sí señor. Domingo a media mañana, problema detectado. Miércoles a media mañana, problema resuelto de la manera más satisfactoria posible. No me han puesto la más mínima pega. No me han hecho realizar comprobaciones innecesarias. Excelente. Como dicen en inglés, shit happens. Los consumidores entendemos eso. Lo que no entendemos es que cuando shit happens nos trasladen a nosotros el problema y nos hagan parte de él. DELL no ha hecho esto, DELL ha actuado con celeridad y eficacia. Así que por mi parte a partir de ahora está claro… si entre varias opciones de compra está DELL, compraré DELL.




Creative Commons License
El blog de Albert Mata by Albert Mata is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-Compartir bajo la misma licencia 2.5 España License.