Como cualquier autónomo, mis necesidades de desplazamiento son constantes y bastante ineludibles, así que cuando hace cosa de un par de meses mi coche dijo de golpe y sopetón hasta aquí hemos llegado, se me planteó un problema urgente que resolver. Me decidí a contratar un vehículo de renting a través de CaixaRenting (concretamente un Mazda2 que de momento va muy bien), pero como quiera que el plazo de entrega era de entre tres y cuatro semanas, opté también por alquilar un vehículo durante ese período para poder seguir acudiendo a las instalaciones del cliente principal para el cual trabajo.
Así que estuve sopesando varias alternativas para alquilar un coche para salir del apuro durante esas tres semanas. Y de entre todas las opciones y como soy gran defensor de las compañías de bajo coste en todos los sectores, me decidí por alquilar en Pepecar. Craso error. No le recomendaría a nadie hacerlo. Y paso a explicar mis motivos.
Alquilé un Smart Fortwo (el modelo más baratito que tenían disponible) para 22 días. En su página web mostraban un precio de lo más competitivo, algo inferior a las compañías de alquiler de vehículos tradicionales (Europcar, Hertz, Avis, etc). Como muestra, un simulacro que acabo de hacer ahora mismo para un alquiler de 22 días del mismo vehículo y en la misma sucursal:

O sea, unos 300 euros. Un buen precio, sí señor, unos 13 euros diarios, está bien. No obstante, a la que pasamos a la siguiente pantalla de contratación nos encontramos lo siguiente:

No necesito silla de niño, no haré más de 500 kilómetros diarios y estoy seguro que no cancelaré. Puedo ahorrarme esos suplementos. La asistencia en carretera tiene un precio coherente y aunque es una práctica bastante triste que tengas que contratarla aparte, la marqué para no tener que andar empujando el Smart si se me quedaba tirado…
No obstante la cobertura extra de daños es exagerada. Prácticamente te dobla el precio del alquiler. O sea, que como reclamo muestran un precio muy interesante y después te dicen… paga el doble de lo que creías que ibas a pagar o hazte cargo de cualquier ralladita o golpecito que le des o te den al coche. No sé, esta clase de prácticas siempre me han parecido muy mediocres, la verdad. Pero el caso es que asumí el riego de tener que abonar los daños que pudiera causarle al coche y no marqué ese importe que casi me doblaba el importe reclamo con el que Pepecar me había llevado hasta ese punto.
Pues bien, durante esas tres semanas hubo un día que fui a recoger el coche donde lo había estacionado y me lo encontré con una rueda menos de las esperadas:

Vamos a ahorrarnos los calificativos que me merece quien se dedica a ir robando ruedecillas ajenas. El caso es que llamé a los Mossos d’Esquadra para presentar la correspondiente denuncia y me dijeron que enseguida venían para levantar acta de daños. Mientras tanto llamé a Pepecar. Aquí viene otra práctica a mi entender patética: su único teléfono de atención telefónica es un 807. O sea, que Pepephone vela por nuestras facturas de móvil pero después Pepecar nos penga un sablazo de padre y muy señor mío como les tengamos que preguntar cualquier cosita. Está bien, sí, sí, muy coherente.
Llegaron los Mossos y para mi sorpresa inicial me comentaron que no iban a levantar acta de daños alguna porque en realidad el coche no presentaba el más mínimo daño (lo cual de hecho era cierto) sino que simplemente había sufrido un robo. Pero que un robo y un daño son cosas distintas y que lo que sí tenía que hacer era ir a la comisaría más cercana a presentar denuncia por robo, pero que de acta de daños nanai.
A partir de aquí me salto las penurias de ese día (caminar arriba y abajo cargando los bártulos, acudir a la comisaría, acudir al taller, utilizar el transporte público -de un polígono industrial, o sea andar mucho-, no poder trabajar en toda la jornada, etc). Hasta que por la tarde me llaman desde Pepecar y me dicen que por la rueda me van a cargar 300 euros en mi tarjeta de crédito porque no contraté la cobertura extra de daños. Les explico que según mi entender (y el de los Mossos) lo que le ha pasado al coche no es un daño sino un robo, y que por tanto no aplica la cobertura de daños y que no soy yo sino la compañía con la que tengan contratado el seguro del coche la que debe hacer frente a la incidencia…
Como no nos ponemos de acuerdo contacto con la Agència Catalana de Consum en el 012 para consultarles el caso. Me hacen saber que Pepecar debe facilitarme una copia de la póliza de seguro que tiene contratada el Smart en cuestión porque así podremos ver si dicha póliza incluye el robo o no (prácticamente cualquier póliza a terceros suele incluir dicha contingencia), ya que si lo incluye es efectivamente la aseguradora y no yo quien debe hacerse cargo del importe de la rueda.
Informo de todo ello a Pepecar, pero me comentan que esa póliza está en la central de Madrid (cómo no) y que en la sucursal no disponen de copias (para qué). Quedo con ellos que para el día que tengo que devolver el coche me lo tengan por favor preparado… y hasta hoy.
Devolví el coche, no tenían la copia de la póliza, les di más días de margen para que por favor me la remitieran via correo electrónico, pero han pasado ya dos semanas desde entonces y no he recibido noticia alguna de Pepecar. Así que les acabo de enviar una hoja de reclamaciones (y archivos adjuntos varios) como primer paso para intentar recuperar esos 300 euros que sigo pensando no deberían haberme reclamado a mí sino a su compañía de seguros.
Pero en cualquier caso, mi recomendación personal para cualquiera que quiera alquilar un coche durante unos días es que no lo haga con Pepecar. Si contratas el seguro opcional te estarás moviendo en los mismos o mayores precios que otras compañías. Si no lo contratas te arriesgas a que cualquier mínimo incidente que tengas (ni hablemos de que tengas la mala fortuna de que te roben el coche) convierta el alquiler en una pequeña ruina. Entiendo que hay mejores alternativas, dadas las circunstancias. Y con suerte no tendrán un número 807 como único número de teléfono para atención telefónica.
PD1. Seguiré informando de cómo evoluciona este tema.
PD2. Todo el personal con el que traté de Pepecar, pese a nuestra manera dispar de entender lo que había pasado, educadísimo y muy amable en el trato, que una cosa no quita la otra.
Actualización.
12 de diciembre de 2008. Tal como comenté cuando escribí este post, tenía la intención de reclamar la devolución de los 300 euros y de seguir informando sobre como evolucionaba este caso. La segunda parte de este post ya esta disponible aquí.
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